El juego siniestro

La fragilidad de los cuerpos, Sergio Olguín
El juego en La fragilidad de los cuerpos es siniestro: hay dos chicos de 10 años sobre las vías del tren, es de noche y sólo se ve la luz de la locomotora acercarse. A los costados los hombres apuestan cuál de los dos aguantará más tiempo cuando pase el tren y cuál será el último en lanzarse al costado, un momento que a veces nunca llega.
En la misma ciudad pero lejos de las vías, Verónica se interesa por la noticia del suicidio de un maquinista de trenes que dejó unas cartas que piden perdón por las muertes que causó. La vida de esta periodista de 30 que se despierta siempre después del mediodía -porque “las putas y los periodistas nos levantamos tarde”- se entrega a la investigación del caso con una pasión que por momentos tendrá la forma del horror, y siempre la expectativa de la tapa de Nuestro Tiempo, la revista semanal para la que escribe. 
La nota completa en http://cosecharoja.org/el-juego-siniestro/

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