“No solo es posible: es necesario que aparezcan más “Ches”
| foto Mariano Armagno |
Juan Martín Guevara, el hermano del Che, conversó con Infojus Noticias sobre los ’70, su experiencia como preso político, su visión de ese momento histórico y su mirada sobre las militancias actuales. Y, por supuesto, habló sobre Ernesto, ese hombre convertido en ícono que sigue resignificándose con el paso del tiempo.
Quizá la sangre sea un fluido más, pero la ciencia dice también que es un archivo de gestos y expresiones. Por eso es tentador mirar a Juan Martín Guevara y recortarle el bigote, ponerle una barba desprolija y pensar en cómo sería el Che si no lo hubieran fusilado. Tin (como lo nombra el Che a su hermano menor en las cartas latinoamericanas), es un hombre que no quiere héroes ni íconos, sino militantes de carne y hueso.
“Fue muerto en combate el Che Guevara en Bolivia”, salió en las tapas de los diarios del 9 de octubre de 1967, y en ese momento el impacto para Martín fue doble: “La pérdida de un hermano y de un referente militante, un compañero”, le dijo aInfojus Noticias en esta entrevista.
- ¿Cómo fue tu periodo detenido?
- Primero me metieron en 1974 y al año siguiente otra vez. Exactamente ocho años y tres meses. Estaba en el PRT y la razón por la que me detuvieron la sabrán los milicos. Es decir, está clara, pero el por qué justo te cazaban era cosa de la inteligencia de los militares. La condena que nos aplicaban podía ir de los diez años a los cincuenta. Dependía de lo que durara la dictadura. Si es que salías vivo. Ellos tenían divididos los presos que correspondían a cada cuerpo del ejército, de modo que si pasaba algo el general de cada ejército cazaba a sus presos y se los llevaba consigo. Eran dueños y señores de nuestra vida.


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