Amor trans: para modificar su acta de casadas les piden el divorcio
Analía
Pasantino y Silvia Mauro son abogadas especializadas en derechos humanos. Están
casadas desde hace veinte años, aunque entonces el matrimonio igualitario no
existía. Tiempo después de unidas, Analía comenzó una transformación y dejó la
identidad masculina para ser una mujer trans. “Gracias a la ley de Género y un
proceso interno”, contó a Infojus Noticias, pudo avalar en su DNI. Ahora
quieren rectificar su acta de matrimonio para que sea acorde a sus nombres
femeninos, pero en la ciudad de Buenos Aires la legislación no se los permite y
por eso iniciaron una demanda. Las dos participaron del último Congreso sobre
Reformas Legislativas en Mar del Plata y relataron cómo sienten la relación de
la Justicia con la diversidad de sexual.
La palabra
"trans" puede ser un prefijo, pero también una forma de vida y un
camino de visibilización en espacios que hasta hace algunos años estaban
negados. La Justicia no es un terreno ajeno, y como Analía lo vive a diario, se
enorgullece de compartirlo: "En lo personal no noté ningún rechazo hacia
mi persona en los ámbitos de la Justicia, aunque sí tuve que acudir en defensa
de otras amigas compañeras como abogada, que eran víctimas de discriminación y malos tratos. Yo no enfrento una situación
abierta de discriminación, pero sí de ignorancia. A veces siento, no por malas
intenciones, que no saben cómo tratarte".
"Hace
treinta años que nos conocemos y transitamos la vida juntas. Nos acompañamos en
este camino que fue difícil para mí, porque tuve que abrir mi cabeza para
acompañarla a Analía en su transformación. Juntas y con el amor que nos tenemos
avanzamos perfectamente", contó Silvia.
Después de
aprobada la Ley de Identidad de Género en mayo de 2012, Analía rectificó su DNI
y quiso hacer lo mismo con su acta de matrimonio. Pero la ley no prevé qué
hacer en casos como el de ella, que se casó con un nombre y ahora tiene otro.
“Dicen que nos tenemos que divorciar y después volver a casarnos, porque no se puede corregir lo ya escrito hace 20 años. Pero eso no lo vamos a aceptar, porque de ninguna manera queremos divorciarnos. Por eso es que decidimos presentarnos a la Justicia y corregir la situación, así como se puede rectificar un DNI lo mismo puede hacerse con un acta”, dijo Silvia.
“Yo tengo una
partida de matrimonio que dice que una persona llamada tal está casada con mi
esposa, pero esa persona hoy por hoy no
existe. Así como mi partida de nacimiento que es de 1968 fue modifica en 2012,
queremos que el acta de nuestro matrimonio, que es de 1994, se rectifique. Pero
nos dijeron que ese cambio se debe pedir judicialmente” dijo Analía. La
situación que viven va en contra de lo que dice la ley de identidad de género,
que establece evitar cualquier estigmatización en la documentación: “Yo no
puedo acreditar el vínculo, aunque todos los demás trámites administrativos que
tuvimos que hacer fueron positivos”, contó Silvia.
"Más
allá de un poco de ignorancia, estamos en una época de cambio y eso se siente.
El mundo cambio y ya no es el mismo de hace diez años. Y no creo que sea solo por las leyes de
diversidad, sino por varios paradigmas
alineados", dijo Analía.
Silvia,
siente que con Analía al lado la vida es más fácil: "En principio nos
discriminaron, varias veces, pero a medida que pasa el tiempo y salieron las
leyes de inclusión, la gente tomó
conciencia de las diferencias. Empiezan a discriminar un poco menos y ya
no te mira con ojos malos ni dicen ‘¡uy! ¡¿qué es esto?!’. Las personas abren
su mente”.
Las dos
integran la lista Azul y Blanca de abogados de Lomas de Zamora, en la comisión
de derechos humanos y se especializan en género. "No solo porque soy
trans”, explicó Analía, “sino porque nos diplomamos en género y gestión
institucional el año pasado".
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| Ana y Silvia. Fotos: Sol Vazquez |







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